Con el objetivo de unir turismo, espiritualidad e identidad, el gobierno peruano presentó una ambiciosa iniciativa que recorre más de 35 puntos históricos vinculados a la vida pastoral de Víctor Manuel Fernández Prevost, hoy papa León XIV. Aunque nació en Estados Unidos, fue obispo de Chiclayo y adquirió la nacionalidad peruana, lo que motivó la creación de esta ruta, pensada como un homenaje y como una nueva propuesta de desarrollo local.
El recorrido se extiende por las regiones de Piura, Lambayeque, La Libertad y la provincia del Callao, en la costa norte y central del país, e incluye iglesias, museos, espacios de encuentro comunitario y zonas con fuerte identidad religiosa.
⛪ Chiclayo y Lambayeque: raíces pastorales
La catedral de Chiclayo, donde se celebró el lanzamiento oficial del proyecto, será uno de los ejes centrales del circuito espiritual. Allí Prevost ejerció como obispo durante ocho años, y su legado sigue presente en comunidades y espacios litúrgicos.
El plan contempla la restauración de templos históricos y ampliación de museos en ciudades como Monsefú, Ferreñafe y Lambayeque, donde también se podrá disfrutar de mercados de artesanía y gastronomía típica. La ruta incluye paradas en iglesias coloniales, plazas históricas y centros de interpretación que permitirán comprender mejor la labor pastoral de quien hoy ocupa el trono de San Pedro.
🌊 Callao: espiritualidad junto al mar
El puerto del Callao, en las afueras de Lima, suma al circuito una dimensión urbana y costera. Aunque no es una zona tradicionalmente vinculada al turismo religioso, su inclusión apunta a destacar el paso de Prevost por espacios comunitarios y centros de servicio social.
Entre los puntos que se restaurarán se encuentran capillas, parroquias y espacios culturales que buscan revalorizar la dimensión solidaria y misionera del nuevo papa. Además, al estar muy cerca de Lima, es un acceso clave para visitantes nacionales e internacionales.
🏞️ Piura y La Libertad: tradición viva y fe popular
En el norte del país, la ruta espiritual se ramifica hacia zonas con una fuerte tradición religiosa popular. En Piura, destacan localidades como Catacaos y Chulucanas, donde la cerámica, la música y las fiestas patronales siguen siendo parte del tejido social. En La Libertad, la ciudad de Trujillo se convierte en otro punto neurálgico, con sus procesiones, iglesias y patrimonio virreinal.
Estos territorios no solo aportan valor histórico, sino que ofrecen entornos naturales y culturales atractivos para los viajeros: valles fértiles, gastronomía costera y fiestas religiosas que conservan un marcado carácter colectivo.
🧭 Turismo con impacto local y espiritualidad abierta
El proyecto, con una inversión inicial de más de 500 millones de soles, busca no solo fomentar el turismo, sino también generar empleo local, fortalecer el arraigo y promover nuevas formas de conocer el país. La ruta no está pensada únicamente para creyentes, sino para todo aquel que valore la historia, la espiritualidad y el contacto con comunidades vivas.
Artesanos, guías turísticos, pequeños hoteleros y jóvenes emprendedores formarán parte activa de esta experiencia, que combina reflexión, aprendizaje y cercanía.
