El turismo en la región de Cuzco está a punto de dar un giro significativo con el anuncio de un teleférico que facilitará el acceso a Machu Picchu, una de las maravillas del mundo más visitadas. La obra, impulsada por ProInversión, propone una alternativa moderna que conectará la Comunidad de Collpani Grande con el Observatorio Astronómico Inca Viscachani, abriendo nuevas posibilidades para el turismo sostenible y beneficiando directamente a las comunidades locales.
Un recorrido de altura con vistas únicas
El nuevo teleférico tendrá una extensión de 3,6 kilómetros, permitiendo reducir los tiempos de llegada y evitando parte del tránsito habitual por rutas saturadas. El trayecto ofrecerá vistas panorámicas del entorno natural y andino, con una experiencia visual completamente distinta a la que ofrecen los accesos convencionales. Será una opción atractiva para quienes buscan una forma más cómoda y escénica de llegar a la zona.
Aunque aún no hay una fecha exacta de inauguración, el proyecto ya cuenta con financiamiento asegurado y es parte de una política más amplia de descentralización y sostenibilidad turística en la región.
Proyectos complementarios en la región
La iniciativa de Machu Picchu no es un caso aislado. ProInversión anunció otros dos proyectos similares: el Teleférico de Urubamba, con un trayecto de 3,5 kilómetros, unirá la zona de Quespihuanca con el sitio arqueológico de Querocancha. Se espera que refuerce el flujo de visitantes por la ruta del Valle Sagrado de los Incas.
También se suma el Teleférico de Waqrapukara, de 3,8 kilómetros, que facilitará el acceso a este sitio arqueológico poco frecuentado, ubicado en una zona de difícil acceso al sur de Cusco. Este proyecto, además de ampliar la oferta turística, permitirá integrar circuitos culturales y naturales en nuevas zonas rurales de la región.
Sostenibilidad como eje central
Estos desarrollos se enmarcan dentro de una visión de turismo sostenible: mejorar la conectividad sin comprometer el entorno natural ni el valor histórico de los sitios. El uso de teleféricos, menos invasivos que rutas vehiculares, permite reducir la huella ambiental y ofrece una alternativa viable frente al creciente número de visitantes.
Impacto local: empleo, comercio y turismo más distribuido
Uno de los grandes beneficios esperados es el impacto positivo en las economías locales. La construcción del teleférico generará empleo directo durante la obra y, una vez en funcionamiento, dinamizará el comercio y los servicios turísticos en Collpani Grande y zonas aledañas. También se espera que los visitantes prolonguen su estadía en el Valle Sagrado, explorando otros atractivos menos conocidos, pero igual de valiosos.
La experiencia turística se diversifica
El nuevo acceso a Machu Picchu no solo facilitará la llegada de más turistas, sino que invitará a replantear el recorrido tradicional. Se espera que muchos viajeros aprovechen para conocer atractivos cercanos, desde observatorios astronómicos hasta centros comunitarios, generando una experiencia más rica y repartida territorialmente.
