A 28 kilómetros de la ciudad de Nasca, en medio del árido paisaje del sur peruano, se encuentra Cahuachi, un complejo arqueológico considerado el principal centro ceremonial de la cultura Nasca. Se trata de la mayor ciudad de barro del mundo prehispánico y uno de los yacimientos más significativos del país.

Una ciudad ceremonial en el desierto
Cahuachi no fue una ciudad habitada de forma permanente, sino un centro de reunión religiosa y ritual. El sitio abarca más de 24 kilómetros cuadrados y cuenta con pirámides escalonadas, plazas, recintos ceremoniales y espacios funerarios construidos íntegramente con adobe.
Este centro tuvo su auge entre los siglos I y V d.C., y está íntimamente relacionado con las Líneas de Nasca, ubicadas muy cerca. Se cree que los rituales y peregrinaciones que aquí se realizaban tenían conexión con estos geoglifos.
Exploración y hallazgos
Los trabajos de excavación en Cahuachi comenzaron en los años 50 y continúan hasta hoy, revelando restos de cerámica, tejidos, instrumentos musicales y tumbas decoradas con tocados, plumas y ofrendas. Estos hallazgos han permitido conocer más sobre la cosmovisión nasca y su vínculo con la agricultura, la muerte y los dioses.
👉 Para completar tu experiencia en Nasca, podés visitar también el Acueducto de Cantalloc, una obra hidráulica de la misma civilización que aún sigue en uso.
Cómo llegar a Cahuachi
Desde el centro de Nasca se puede acceder en tours organizados en camioneta 4x4, dado que el terreno es arenoso. El trayecto dura unos 40 minutos y suele combinarse con otros sitios arqueológicos cercanos.
Se recomienda llevar agua, protector solar, gorro y calzado cómodo. No hay infraestructura turística en el sitio, por lo que la visita debe ser guiada y respetuosa del entorno.
Más información disponible en el Ministerio de Cultura - Dirección Desconcentrada de Ica.
